Las víctimas continúan reclamando un protocolo de atención integral 14 años después del 11-M

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EFE

Acto conmemorativo en el Bosque de El Recuerdo

Catorce años después del 11-M, la mayor masacre terrorista en España y Europa y con la vista puesta ahora en los atentados en agosto en Cataluña, las víctimas han reclamado un protocolo de actuación que prevea mecanismos de atención inmediata y más coordinación entre las administraciones.

“En este país aún queda mucho que hacer en materia de víctimas. Tenemos mucho camino que recorrer”, ha lamentado el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Alfonso Sánchez, en el tradicional homenaje que este colectivo rinde todos los años junto al Bosque de El Recuerdo en el parque del Retiro.

Un acto que, como cada 11 de marzo Día Europeo de las Víctimas, se suma a otros organizados por otras asociaciones como el de la Asociación 11M Afectados por el terrorismo, en colaboración con CC.OO y UGT y la Unión de Actores y Actrices, que se celebra en la estación de Atocha.

El primer acto, sin embargo, ha tenido lugar en la puerta del Sol donde un año más la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena y representantes de todas las organizaciones, encabezadas por la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Marimar Blanco, han mostrado su unidad frente al terrorismo.

Ambas se han trasladado a la estación de Atocha donde han coincidido también con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, quien ha afirmado que la barbarie y el terror nunca podrán con los valores colectivos de libertad, paz e igualdad.

Lejos de las palabras de los políticos, pero delante de un buen número de ellos, el presidente de la AVT, Alfonso Sánchez, les ha animado en El Retiro a que sigan trabajando porque “aún queda mucho que hacer en materia de víctimas”, especialmente después de que los atentados de Cataluña de agosto hayan dejado patente que sigue sin existir un protocolo de actuación en caso de atentado.

Sánchez ha reclamado que ese protocolo debería estar ya en marcha para que los profesionales cuenten con pautas concretas de actuación, entre ellas la atención y ayuda integral e inmediata a las víctimas, o con mecanismos de coordinación entre administraciones que eviten “trámites y papeleos”.

“Necesitamos más hechos y menos palabras: promover de manera clara, concisa y concreta medidas que reflejen el compromiso en materia antiterrorista y de reconocimiento a las víctimas”, ha reiterado ante los ministros del Interior y Defensa, Juan Ignacio Zoido y María Dolores de Cospedal, que han asistido a este homenaje junto a Cifuentes, Carmena, Sánchez y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

También han arropado a la AVT en El Retiro la delegada del Gobierno, Concepción Dancausa; los directores generales de la Policía y la Guardia Civil, Germán López Iglesias y José Manuel Holgado, respectivamente; así como portavoces de distintos partidos en la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid.

A todos ellos el presidente de la AVT ha pedido que no cedan ante intentos de manipulación del relato del terrorismo, por lo que les ha exigido que eviten los homenajes de bienvenida a los etarras, algo que también ha reclamado la presidenta de honor del colectivo, Ángeles Pedraza, que ha hecho un llamamiento a los cargos políticos para que no olviden a las víctimas.

“No olvidéis la trascendencia de defender la memoria, la dignidad, la verdad y la justicia de las más de 1.000 víctimas mortales que se ha cobrado el terrorismo en este país, sin importar de qué tipo de terrorismo se trata”, ha zanjado Pedraza antes de la suelta de casi 200 globos blancos en recuerdo de los asesinados.

En total 193 personas de 17 nacionalidades distintas -la española la más numerosa (143 víctimas)- perdieron la vida en los atentados perpetrados por Al Qaeda: 34 perecieron en el tren que explotó en la estación de Atocha; 63 frente a su paso por la calle Téllez; 65 en el de la estación del Pozo; 14 en el que estaba en la estación de Santa Eugenia y 16 en diferentes hospitales. La última murió en 2014 tras permanecer en coma diez años.

A las 192 víctimas se sumó el policía del GEO Francisco Javier Torronteras tres semanas después, el 3 de abril de 2004, como resultado de las heridas sufridas cuando siete miembros del comando islamista autor de la masacre se suicidaron utilizando los explosivos que almacenaban en un piso de Leganés.