Un hombre de negocios va a trabajar en tacones para “sentirse poderoso”

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20MINUTOS.ES

  • Es gerente de un proyecto de banca, reside en Australia y a diario se sube a unos tacones de seis centímetros.

empresario tacones

Ashley Maxwell-Lam ha abandonado sus zapatos planos y cómodos para subirse a unos tacones cada día durante su jornada laboral. Este es un joven de 30 años, que se dedica a los negocios y que se mudó recientemente de Queensland a Sydney, en Australia.

La decisión de subirse a diario a unos tacones de aguja de hasta seis centímetros de altura llegó tras inspirarse en una compalera de trabajo que le dijo que caminar en tacones le hacía sentirse más segura y fuerte. Y así se siente ahora Ashley: “Es feroz. Nadie espera ver a un hombre caminar seis pies de altura en tacones de seis centímetros“, dijo.

“Pensé en ello y fui a una tienda de zapatos y me los probé. Me sentía seguro, invencible y poderoso, como si pudiera enfrentar cualquier cosa y hacer cualquier cosa”. Ahí comenzó la aventura de este joven empresario que combina unos tacones diseñados para mujer con un traje de hombre.

Ahora, Maxwell-Lam, un gerente de proyecto de un banco importante, posee nueve pares: cinco zapatos brillantes para las noches de descanso y cuatro colores lisos para el trabajo, dejándolo sentirse “empoderado”. Él mismo describe su aspecto como “apuesto femenino” e insiste en que no desea convertirse en mujer, simplemente ama el “contraste entre masculinidad y feminidad” que hace que las personas “cuestionen las cosas”.

Ashley llama la atención allá por donde pasa y relata que algunos le preguntan por la calle, “¿por qué llevas puesto un tacón, eso es repugnante, eres un hombre?” Negándose a dejarse abofetear por sus comentarios, Ashley sigue siempre los consejos de su madre, quien le enseñó a ser resistente, por lo que antepone “lo bueno a lo malo”.

“No voy a mentir, me gusta la atención, es algo que hay que hacer, pero no es la razón por la que lo hago. No quiero obligar a la gente a que me acepte, no es un acto de desafío o agresión. Es porque me encanta. Y si un chico o una chica queer en mi oficina me ve deambulando y piensa que pueden ser un poco más de lo que son, puedo salir de este mundo con la cabeza en alto “, finalizó en declaraciones a news.com.