Todas las niñas son superheroínas

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Vivimos una época en que todos los estereotipos son ciertos, pero no importan en absoluto. No son relevantes o sólo lo son para contradecirlos, para dar valor a lo que queda al margen, lo que los combate. Sí, a las niñas les gusta las princesas, y qué, no importa en absoluto, porque también les gustan los superhéroes, los cowboys, los gansters, cualquiera que despierte su imaginación y ofrezca una vía para construir su propio sistema de valores. ¡Qué, que las niñas no les preocupan estas cosas! Eso dice el estereotipo, sí, pero por suerte ya no importa en absoluto.

La gran Shea Fontana, joven prodigio responsable de la serie de animación «DC Superheroe Girls», llegó ayer al Salón del Cómic y lo primero que hizo fue dar una charla a un centenar de niños y niñas de trece años. Durante una hora explicó sus batallitas, pero lo bueno llegaría después, con el turno de preguntas de los jóvenes. Nada más empezar, una niña nerviosa levantó la mano y preguntó: «¿Por qué los superhéroes, que se les supone fuertes, están todos musculados y sin embargo todas las superheroínas, igual de fuertes, son todas superdelgadas?»

Fontana sonrió descolocada porque la niña tenía toda la razón. ¿Por qué? Su serie nos prersenta a los más célebres personajes femeninos de DC en su adolescencia. Tenemos, así, a Wonder Woman, Batgirl, Supergirl, Poison Ivy, Harley Quinn, Katana o Bumbelbee, todas tan delgadas que cuando van de rojo parecen un arañazo. Así que ella es también parte del problema. «Tienes toda la razón, hemos de empezar a representar todo tipo de mujeres porque todas son hermosas. Hasta ahora hemos vivido bajo el régimen de unos ejecutivos que se habían criado bajo viejos clichés, pero esto está cambiando. La presidenta de DC es una mujer y está muy interesada en que se añadan nuevos personajes femeninos», comentó Fontana.

La guionista, que también ha trabajado en historias de Mickey Mouse, Rapunzel o Bella, puso como ejemplo una anécdota sobre el proceso de creación de sus superheroínas para remarcar cómo las nuevas generaciones están acabando con los tópicos. «Antes de estrenar la serie hicimos una previa con un grupo de niñas de ocho años. Cuando mostramos una escena de acción, con una pelea multitudinaria, las niñas nos llamaron la atención. Los dibujantes habían creado a los personajes con enormes zapatos de tacón y ellas nos dijeron que era imposible que pudiesen pelear bien con esos zapatos. Tenían toda la razón ¡Fueron niñas de ocho años las que nos hicieron ver que tenían que ir con deportivas!», remarcó.

Justo entonces, otra niña de unos doce años levantó la mano e hizo la siguiente pregunta. «¿Por qué conocemos a Superman o Batman, pero cuando hablamos de su lado femenino hablamos de Supergirl o Batgirl?». ¡Booom! Otra pregunta que desacredita cualquier estereotipo posible. ¿Por qué se actúa de forma condescendiente con los personajes femeninos y se los infantiliza? «Tienes razón, se tiende a minimizar a y disminuir a estos personajes y no es justo», reconoció Fontana.

En busca de creativas

Lo que quiso dejar claro Fontana es que ella no piensa en género cuando explica sus historias, no hace cómics para niñas, y quiere acabar con estos tópicos. «Antes se creía que las mujeres podían ver una serie protagonizada por un hombre, pero que un hombre no miraría una película protagonizada por una mujer. Con “Wonder Woman” se ha visto que esto no es cierto y la industria ha empezado a cambiar», señaló la escritora, que animó a todos los presentes a empezar a trabajar en sus propias historias y personajes, «porque tenéis suerte, vivimos en una época que requiere vuestras historias», sentenció. Parece obivo porque, como se vio ayer, todas las niñas son superheroínas.