Don Mendo, cien años de una espléndida venganza

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La venganza de Don Mendo» pertenece a ese catálogo de obras teatrales que siempre han gozado de la aprobación ininterrumpida del público, que ha asistido a sus representaciones, y que, en cambio, jamás ha obtenido el adecuado respaldo académico que se merece. Escrita por Pedro Muñoz Seca, un autor que durante más de 20 años estrenó piezas dramáticas con un absoluto éxito en las tablas y que junto con Benavente, Arniches y los hermanos Álvarez Quintero formaron un cuarteto imbatible en el teatro. La obra todavía disfruta de un inmenso éxito, como lo demuestra la infinitud de adaptaciones teatrales que se han venido sucediendo desde su estreno en 1918, hace ya cien años, y las posteriores cinematográficas, como la de Fernando Fernán-Gómez, una de las más populares, pero en cambio no la más rigurosa –como subrayó ayer Alfonso Ussía, nieto del autor–, José Luis Ozores, y una versión televisiva que fue muy popular y que se ha emitido en diversas ocasiones.

Una excepción

Ahora, coincidiendo con el centenario de su estreno en 1918, la editorial Espuela de Plata ha recuperado ese texto con una acertada introducción de Alberto Romero Ferrer. Como señaló Abelardo Linares, el editor, ayer durante un acto en White Lab, ya no es tan usual que se impriman textos teatrales, pero en esta ocasión se ha hecho una excepción. Por su parte, el académico de la Historia Luis Alberto de Cuenca también resaltó diversos aspectos de esta obra Quiso señalar la enorme e inusual capacidad versificadora del dramaturgo. Un punto que Alfonso Ussía quiso resaltar al decir que, en el fondo, es una demostración por parte de Muñoz Seca de sus dotes para manejarse en toda la métrica castellana, desde el octosílabo al alejandrino. De Cuenca también resaltó otro aspecto esencial para comprender la obra, para él la más conocido por los españoles junto con «Don Juan Tenorio» de Zorrilla. Como los grandes clásicos españoles, se cimenta sobre la destrucción y parodia de modas anteriores, así, en este caso «La venganza de Don Mendo» es una clara caricatura del teatro histórico heredado del siglo XIX. Ussía, por su parte, reveló cómo el autor redactó el original: «El 80% está escrito en la cama. Tenía una úlcera de estómago y los médicos le recomendaron reposo, así que lo que él hizo fue construirse una mesa especial y sobre ella escribía. Estaba tan dentro de su tragicomedia o drama o caricatura, como se quiera llamar, que hablaba en verso».

Una de las grandes cuestiones para comprender por qué se ha ignorado su valor artístico y literario es quién la escribió y qué circunstancias históricas sobrevinieron después. Ussía lo tiene muy claro, es sobre todo esa terrible división política que enfrentó a los españoles: «Muñoz Seca solo se identificaba con la monarquía. Él en todo lo demás era un liberal. Cuando sobrevino la República, fue muy duro para él. Durante los últimos cuatro años de su vida, escribió contra la República, y eso es lo que le condenó al final», concluyó el nieto del dramaturgo.