Desarticulada una banda que ocupaba casas, las realquilaba y agredía a los inquilinos

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Una operación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil ha permitido desarticular un grupo criminal que se encargaba de ocupar ilegalmente las viviendas de una urbanización de apartamentos en Madrid, que realquilaban a otras personas a las que agredían en el caso de que se retrasaran en el pago. Los detenidos llegaron a amenazar con armas de fuego y dispararon a dos de los inquilinos por “su conducta inadecuada”.

La investigación comenzó en el mes de junio de 2007, cuando los agentes tuvieron constancia de que en un edificio de apartamentos de Madrid se estaban produciendo coacciones, amenazas y agresiones a los residentes. Los agentes comprobaron que el inmueble era propiedad de una sociedad, que había alquilado algunos de los apartamentos de forma legal, pero algunos se encontraban vacíos u ocupados de forma ilegal. Por ello, llegaron a un acuerdo con una persona para que cuidara y protegiera la finca. En lugar de cumplir con su cometido, esta persona se dedicó a realquilar ilegalmente los apartamentos vacíos, quedándose con las rentas.

Para protegerse frente a los impagos, decidió contactar con una organización criminal, cuyo cometido era emplearse con violencia con los inquilinos para instalar el miedo en la finca y evitar que ninguna de las personas que vivían o trabajaban en ella denunciaran lo que estaba ocurriendo

Así, amenazaban a los inquilinos con armas de fuego y llegaron a disparar en la rodilla a dos “clientes” -uno en abril y otro en agosto- que no podían afrontar los pagos. Uno de ellos fue atendido por la Policía después de que uno de los vecinos les llamara para denunciar que había escuchado una detonación. La víctima se recluyó en su casa por miedo a que lo mataran y fue localizado por los agentes, que siguieron en rastro de sangre hasta la puerta de su casa y lo encontraron retorciéndose de dolor.

Otra de las vecinas tuvo que soportar todo tipo de agresiones y vejaciones porque los detenidos sospechaban que estaba informando a las autoridades de lo que ocurría en el inmueble. La mujer fue secuestrada y trasladada a un hotel de Toledo, donde fue amenazada, violada y vejada.

Cuando los investigadores reunieron toda la información y tuvieron las pruebas necesarias para proceder a la detención de los cinco miembros de esta violenta banda, establecieron un dispositivo que necesitó la intervención del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y que permitió la detención de dos personas de origen español, otras dos de Eslovenia y una de Croacia. A los arrestados se les imputa un delito de tenencia ilícita de armas, agresión sexual, detención ilegal, amenazas, robo con violencia e intimidación y pertenencia a grupo criminal. Hasta el momento se han intervenido dos armas de fuego largas y una corta, documentación relevante y una moto robada con las placas dobladas.