La crecida del Ebro amenaza a Navarra, Aragón y La Rioja

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Los vecinos de las localidades ribereñas del Ebro de Navarra, Aragón y La Rioja esperan “muy nerviosos” la llegada la punta de la crecida extraordinaria del río que podría obligar a evacuar algunas poblaciones y, de hecho, ya se está desalojando por precaución a personas mayores y dependientes en varios municipios de Aragón.

En declaraciones a Europa Press, el alcalde de Novillas, José Ayesa, ha advertido de que “cada vez tenemos más riesgo de que el río invada el pueblo y estamos con uñas y dientes trabajando, pero es muy peligroso” dado que los terraplenes llevan “muchas horas muy mojados”.

En esta localidad, el Ebro alcanza una altura superior a los ocho metros, “pero llevamos 14 ó 15 horas con la misma altura, porque en la zona de Navarra se han reventado varios terraplenes” y eso permitirá laminar algo la avenida.

En esta población trabajan efectivos de la Unidad Militar de Emergencias desde esta noche reforzando las motas y protegiendo las calles, así como personal de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), “no nos podemos quejar”, ha comentado el alcalde.

Sin embargo, los vecinos están “muy nerviosos” porque “es una incógnita saber si los terraplenes resistirán”. Si resiste no será necesario adoptar otras medidas, pero en caso contrario podría obligar a desalojar hasta a 30 familias de Novillas. Esta decisión se tomará según evolucione el río, ha observado.

La alcaldesa de Gallur, Yolanda Salvatierra, ha explicado que la altura del río “no llega a los 7,5 metros, aunque la crecida no ha llegado todavía” al pueblo. “Hay muchos campos regados, pero esperamos que el agua no llegue al interior del pueblo y pase pronto”.

Salvatierra ha transmitido la preocupación que existe entre los vecinos de Gallur ante la “sensación de tener el mar” dentro del municipio, lo que provoca “miedo y preocupación, como es normal”. No obstante, la alcaldesa ha estimado que las decisiones serán tomadas “conforme se vaya acercando la crecida” que espera que “no afecte al interior del pueblo”, por lo que tampoco está prevista la evacuación de los residentes.

La única medida extraordinaria que se ha llevado a cabo ha sido la construcción de un muro provisional con tierra y arena para impedir que el agua entre en el municipio. “Está ubicado en la zona final del recinto ferial, donde no hay viviendas, y la crecida todavía no ha llegado ni al muro”.

Salvatierra ha comunicado que, por el momento, no hay efectivos de ningún cuerpo de seguridad en la localidad porque “no es necesario”, pero “tanto la Diputación Provincial de Zaragoza, como la Delegación del Gobierno, la UME y los Bomberos están dispuestos a ayudar” si se requieren sus servicios.

Evacuación de personas mayores

En Pradilla de Ebro ya se encuentran “evacuando a las personas mayores que tienen que ir a residencias”, según ha detallado su alcalde, Luis Eduardo Moncín, a Europa Press. Asimismo, se están levantando más las motas porque “los caudales son mayores y superiores a los de 2015”.

“Si los caudales son los que nos dicen, habría que evacuar esta noche o cuando llegue la punta”, si bien de momento los vecinos miran con preocupación al Ebro confiando en que la situación mejore. En este municipio se está recurriendo a la zona inundable y si hiciera falta se rompería alguna mota para dejar pasar el agua y “que haga de colchón” para evitar daños en infraestructuras agrícolas, caminos y acequias, ha comentado.

Por otro lado, el alcalde de Boquiñeni, Miguel Ángel Sanjuán, ha dicho que los vecinos se encuentran “intranquilos y nerviosos porque viene mucha agua” aunque, según ha podido saber, “la crecida está estancada en Castejón”. En estos momentos, el Ebro a su paso por la localidad tiene un caudal de “unos 2.200 metros cúbicos”.

La mota principal del río ha sido reforzada “con un metro más de altura”, aunque no se espera que el caudal la sobrepase. Según ha manifestado el alcalde, en este momento, al río aún le quedan “unos 2,40 metros” para llegar a la altura de la mota y “aunque viene mucha agua, es amansada y no viene fuerte”. Boquiñeni tiene a su disposición una dotación de Bomberos que “está achicando el agua” y dos de la UME, con motobombas.

Sanjuán ha estimado que sería posible “tener que desalojar las viviendas” aunque, por el momento, solo se ha evacuado de sus casas a once personas mayores dependientes. A las 13.00 horas, los alcaldes de los pueblos de la ribera del Ebro mantendrán una reunión en el Centro de Coordinación Operativa (CECOP), a partir de la cual “se tomarán decisiones”, ha dicho el alcalde de Boquiñeni.

Por último, el alcalde de Alcalá de Ebro, José Miguel Achón, ha afirmado que están “pendientes de los datos que facilita la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), estamos reforzando motas y hablamos de sacar a la gente con más problemas de movilidad por si acaso, pero en ningún momento estamos pensando en evacuar si no están mintiendo”, ha manifestado.

“Dicen que llegarán 2.700 metros cúbicos por segundo y con eso no tenemos ningún problema, pero si vienen más de 3.000 sí habría problemas en la parte de atrás del pueblo porque hay una mota que está muy poco consolidada”.

La huerta “ya está anegada” por las lluvias de los últimos días y ahora el río ha inundado “cientos de hectáreas, zona de soto y arbolado”, pero su preocupación son las personas mayores y los vecinos, ha recalcado Achón.

El Ebro alcanza una altura de 7,73 metros en Castejón (Navarra) y un caudal de 2.644 metros cúbicos por segundo, con tendencia descendente; mientras que sigue aumentando su caudal en Zaragoza, con 1785,44 metros cúbicos por segundo y una altura de 4,86 metros, según los datos actualizados del Sistema Automático de Información Hidrológica de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).

Ep