Ricciardo vence con un motor Renault

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¿Quién dijo que la Formula 1 era aburrida? Ayer, el Gran Premio de China vivió momentos de gran intensidad, emoción, tensión y adelantamientos, algunos de ellos grandiosos, de esos que no se olvidarán con el paso de los años. El gran protagonista del día fue Daniel Ricciardo, que en apenas unas horas pasó de villano a héroe y no podía imaginar que acabaría el fin de semana en lo más alto del podio. El sábado su motor Renault falló y los mecánicos debieron cambiarlo en tiempo récord. Lo justo para salir en la Q1 y marcar un tiempo suficiente para al menos pasar a la siguiente fase. Sólo pilotos de la talla del australiano pueden hacer cosas así. Y ayer en carrera, un acierto estratégico de la escudería energética le dio alas para luchar por la victoria. Vettel mantuvo durante la mitad de la prueba el liderato, sin embargo, esta vez los tácticos de la estructura italiana no acertaron porque Bottas, segundo, les arrebató la primera plaza con su estrategia de boxes ya que sustituyó gomas antes que el alemán.

La cosa parecía destinada a vivir un bonito duelo entre ambos pilotos hasta que los dos pilotos de Toro Rosso se enzarzaron en una de las curvas más lentas del trazado chino y dejaron la zona repleta de restos de fibra. El Gran Premio debió ser neutralizado y algunos aprovecharon la ocasión para volver a poner un juego nuevo de neumáticos. Y cuando se reanudó la prueba uno de esos fue Daniel Ricciardo, que empezó una persecución tremenda al más puro estilo «Bullit» por las calles de San Francisco. Realizó cinco adelantamientos en los compases finales de la carrera, y entre ellos destacaron los que le hizo a Vettel y a Bottas. A este último le sorprendió en uno de los lugares más complicados del trazado. Un «hachazo» que el piloto de Mercedes tardará en olvidar, y todo, a pesar de que el nórdico hizo un buen fin de semana.

Ricciardo tuvo una actuación soberbia, todo lo contrario que su compañero Verstappen, que otra vez se metió en problemas, y van… Esta vez chocó con Sebastian Vettel después de realizar un intento de adelantamiento alocado en el que no calculó bien la distancia. Eso le costó 10 segundos de sanción y a Vettel perder varias posiciones y terminar la carrera de forma agónica con daños importantes en el suelo del Ferrari. Y quién sabe si esos puntos que tenía en el bolsillo no le harán falta a final de año. Fue lo mejor que le pudo pasar a Hamilton, que estuvo «desaparecido» todo el fin de semana, y terminó cuarto y gracias. El inglés minimizó daños gracias al ímpetu de Verstappen.

Hasta Fernando Alonso superó a Vettel en los instantes finales gracias a los daños que presentaba el Ferrari y que le restaron muchos puntos de carga aerodinámica. Incluso el asturiano reconoció que la maniobra fue un puro trámite. El de McLaren sufrió el viernes y el sábado, pero en carrera recuperó mucho terreno. Volvió a «pescar» puntos con su séptima posición, y eso que le perjudicó la salida a pista del coche de seguridad, ya que él cambió de ruedas justo una vuelta antes. Eso sí, ya sabe que el motor Renault que lleva puede ganar carreras, porque el de Ricciardo es el mismo que el del McLaren…

Por su parte, Carlos Sainz no tuvo un buen fin de semana. Su compañero Nico Hulkenberg le superó y en carrera, a pesar de protagonizar una gran salida, no pudo finalmente con él. Acabó noveno.