La angustia de no saber de dónde vienes

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Vuelve La Tristura a los Teatros del Canal madrileño de nuevo con “Cine”, una “road movie” escénica que ya presentó en 2016 en el marco del Festival de Otoño a Primavera. Es la historia de un hombre de unos treinta años que un buen día descubre que es un niño robado. La noticia destroza completamente su identidad y la vida que había llevado hasta el momento y decide emprender un viaje para averiguar su origen y conocer quién es en realidad. Desde su ideal de teatro transgresor y de vanguardia, La Tristura ha querido incorporar a la escena elementos expresivos y narrativos del cine. Etimológicamente, cine (kiné) significa movimiento y esto es lo que Itsaso Arana y Celso Giménez, creadores de la pieza, ha querido reflejar con este viaje a la búsqueda de una identidad.

“El proyecto nace del cruce de dos cosas, una formal, la idea de hacer una escenografía donde se viese algo detrás de un muro, como un escaparate. Nos gustaba la idea de coger recursos narrativos del cine y llevarlos al teatro, actuar detrás de una pantalla transparente, buscar una estética cinematográfica de la actuación en los diálogos, en la forma de relacionarse”, explica Celso Giménez. “Nos preguntábamos, ¿cómo hacer un primer plano de cine en teatro sin vídeos o proyecciones? Y pensamos en el sonido, coger auriculares para los espectadores para que les lleguase el sonido directo al oído. Lo primero fue indagar en lo formal, pero aún no sabíamos el tema de fondo, que surgió de repente y en paralelo a través de un amigo adoptado que, al querer saber quién era su familia biológica, se encontró con que no había papeles, que no existía oficialmente. Tenía muchas preguntas sin respuestas, hasta que dio con la realidad, era un bebé robado y habían borrado todos los datos. Nos pareció tan fuerte –continúa Giménez-, que a partir de aquí nos documentamos y lo fuimos enlazando con la pieza. Al juntar estas dos ideas, nació “Cine””. Para el autor, “esto ya ha pasado, pero lo que es increíble es que ocurriera. Quizá comenzó por un tema ideológico, pero creo que al final se convirtió en una mafia, una cuestión de dinero y de poder”.

El protagonista comienza su viaje intentando encontrar respuestas, conocer a gente involucrada, saber su nombre. Intentando, por un lado, encontrar datos y, por otro, asimilar la noticia de que probablemente nunca sabrá quién es, ni de dónde viene, porque datos, hay pocos. Esta no es una historia de éxito, el 99% de personas que están así no los encuentran”. Y prosigue, “para nosotros era importante darle vuelo poético si nos íbamos a meter en un tema tan político, pesado y concreto y que valiese para un público amplio, para todas las edades, un universo poético atractivo y contemporáneo, por eso hablamos mucho de lo icónico. Es un viaje del héroe en el sentido griego, un chico que quiere saber algo y va viajando para encontrarlo con todo lo icónico de una “road movie”, incluso con algo de bello y divertido”. Y concluye Giménez: “Esto nos parecía clave para tratar el tema desde un punto de vista abierto y no quedarnos en algo previsible, panfletario o maniqueo”.

FICHA

Dónde: Teatros del Canal (Sala Verde). Calle de Cea Bermúdez, 1

Cuándo: desde el miércoles 16 al 20 de mayo

Cuánto: 10 euros