Álvarez Junco: «El nacionalismo se basa en mitos y leyendas»

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José Álvarez Junco y Adrian Shubert han sacado la litografía de nuestros dos últimos siglos en un volumen de ambiciones claras y trazado original. «Nueva historia de la España Contemporánea (1808-2018)» reúne a 37 especialistas, 29 españoles y 8 extranjeros, que comparten el mismo denominador común: enseñan o han enseñado en institutos y universidades de otros países. Una experiencia que les permite ahondar en el pasado desde un renglón distante y prudente, que es de donde suelen impartirse los juicios más serenos. Pero esta obra, estructurada en tres partes, trae consigo la vocación de conjugar las tres narrativas principales de esta disciplina –la cronología, la temática y la biográfica– para obtener el espectro preciso de la España que va desde la caída del Antiguo Régimen hasta la del 2018, convulsionada por el resurgimiento del nacionalismo catalán. «Los nacionalismos están más basados en mitos y leyendas que en la historia. La historia se caracteriza por la complejidad y el nacionalismo por la simplicidad y maniqueísmo. Los catalanes, en múltiples artículos y libros, enseñan a los niños que Cataluña es una identidad civilizada y europea constantemente maltratatada por el perverso español. ¿Esto es historia? No», comenta Álvarez Junco. Sobre la actual situación en Cataluña, el historiador, Premio Nacional de Ensayo y Catedrático de la Universidad Complutense, comentó a este diario que «lógicamente habrá que llegar a algún acuerdo porque no se puede vivir con esta tensión, con unos radicales independientes tirando constantemente de la cuerda y un Gobierno en Madrid diciendo solo que hay que respetar la ley y que no hay que cambiar nada. Tendrá que haber personas razonables por un lado y otro. Y no parece que Ciudadanos sea flexible en este terreno, aunque es posible que sea por razones electorales. Ya veríamos si alcanza el poder. Hay que llegar a un terreno de entendimiento. Seguramente una reforma constitucional, aunque no es un momento fácil, que perfeccione un sistema federal, con varios niveles de gobierno: central, autonómicos y municipales, pero que tenga organismos de coordinación y abribatraje, que es lo que falta ahora».

Otro interlocutor

Álvarez Junco, quien subrayó uno de los grandes valores de este libro: un mayor presencia de las mujeres, tanto en el número de historiadoras como en el peso que tienen en la obra (entre las 15 semblanzas que se incluyen hay por lo menos cuatro nombres femeninos: La condesa de Espoz y Mina, Emilia Pardo Bazán, Dolores Ibárruri y Pilar Primo de Rivera), aseguró que: «A los nacionalistas independentistas no les va a aplacar más que la independencia, pero hay otros interlocutores. Las encuestas dicen que en Cataluña, más del 50 por ciento de las personas se sienten catalanes y españoles. Alguna fuerza política habrá que represente eso. Esas personas son catalanistas que a la vez sienten su doble identidad. A ellos es a los que hay que dirigirse». Álvarez Junco fue tajante respecto a Quim Torra: «Da la impresión de que ellos han llevado un proceso de radicalización. Artur Mas, para estar seguro de que tenía a alguien que no abandonaba su antorcha, puso a Puig-demont, que era más radical que él; y Puigdemont, para estar seguro de que la causa no se abandonaba, ha puesto a alguien más radical que él, Torra. Es bastante díficil el diálogo con él. Tiene una ideología claramente etnicista y supremacista. Cuando se ha llamado “bestias” y “no democrátas” a los demás, no vale decir que si has ofendido a alguien lo retiras. Es que si esa es su manera pensar…. Con ese tipo de nacionalismo va a ser difícil hablar». Pero Álvarez Junco ha evitado caer en el pozo del pesimismo y ha subrayado que «también podemos verlo desde otro lado: hay catalanistas moderados, modernos, democráticos y europeos que están a disgusto con estas posiciones y no se sienten a gusto con esas posiciones. No se sienten representados por este señor y es con ellos con los que se debe negociar». El historiador, con una carrera marcada por obras como «Mater Dolorosa» y «Dioses útiles», resaltó uno de los problemas que ha habido en la solución de este problema: «Ha habido fuerzas políticas a las que les ha interesado mantener esta tensión porque les venía bien electoralmente. Ahora es bastante dificil que esa tensión disminuya en poco tiempo».

Álvarez Junco reflexionó sobre el auge de la extrema derecha y el fascismo, y aseguró: «No creo en el resurgimiento del fasicismo, porque la vacuna ha sido muy fuerte y existe un acuerdo general de que la democracia es el menos malo de los gobiernos. Tampoco considero que la gente vaya a tirar la democracia por la borda, aunque la democracia tiene inconvenientes. Si la legitimidad proviene de la mayoría, hay que saber que ellas son seducibles por personajes mediáticos, como Trump. Si uno piensa en él, le entran dudas sobre las virtudes de la democracia y la legitimidad de alguien por el hecho de haber obtenido mayoría. No estamos al borde del fascismo, pero la democracia tiene que reinventarse y relegitimarse». Y, respecto a España, dijo: «Hay una etapa nueva.Va a haber un nuevo gobierno, de Ciudadanos parece ser, aunque su mayoría será insuficiente. Habrá uno, entonces, de coalición, y eso es nuevo porque en este país no existe esa tradición. La política española tendrá que aprender».