El sueño de una noche de (casi) verano

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El trío musical formado por Nesrine Belmokh –cantante y chelista franco-argelina–, Matthieu Saglio –chelista francés– y David Gadea –percusionista valenciano empieza gira. Ganas nos les faltan.

-¿Qué publico es el que les escucha?

-Nesrine Belmokh: Nos escucha cualquier generación, no tiene ninguna frontera a nivel de edad, condición o sexo. Queremos un publico que se emocione con nuestra música.

-¿Qué tipo de emociones quieren transmitir?

-Matthieu Saglio: Transmite las sensaciones que intentan transmitir: “Nos importa mucho como músicos es transmitir emociones en general, belleza, una especie de cohesión entre la gente. Entre nosotros se nota y se desprende esta energía; yo creo que el publico lo siente mucho y sentimos mucha satisfacción cuando vemos las caras de la gente al salir de los conciertos con una sonrisa de oreja a oreja siempre. Algunas personas han llorado de emoción, lo que nos parece muy bonito.

-¿Por qué la mezcla de clásico, jazz, árabe y canción francesa?

N.B.: Nuestra manera de componer es una cosa natural que nos viene con nuestra creatividad, nuestras ideas profundas y creo que al final, con las influencias que tenemos, nuestra personalidad particular y nuestro bagaje musical, que viene de muchas cosas, surge esa mezcla tan particular.

M.S.: Un proyecto que ha surgido sin querer encasillarlo en una cosa especifica, se ha gestado a nuestra manera y de una forma muy personal. Al final el resultado tiene una cohesión que es el sonido NES con una identidad propia.

-¿Cómo nace el grupo?

-David Gadea: Yo conocía a Matthi y a Nes, pero entre ellos no se conocían. Les admiraba musicalmente y tenía un proyecto anterior a éste y Nes me propuso tocar un dúo porque tenemos mucho feeling y conexión musical. Les propuse que se conociesen porque pensaba que se llevarían muy bien y esto podría fluir en mucha proyección.

-N.B.: La casualidad no existe, nos conocimos en Valencia cada uno por una razón diferente. Un encuentro de mezcla, de fusión en Valencia que siempre ha sido una zona de mucha mezcla y a la ribera del Mediterráneo que también influye.

-¿Qué les llevó a elegir Valencia como centro de operaciones?

-N.B.: “Vinimos a Valencia los tres por tres razones diferentes: Dos vinieron por el amor a la música y otro por el amor en sí. Nos quedamos en esa ciudad porque el hecho de que esté en el mediterráneo que al final es lo que representamos los tres. Es una ciudad muy vinculada con la música y con mucha tradición de bandas de música; es una ciudad muy agradable de vivir y es nuestro puerto”.

-¿Les ha llevado mucho tiempo este trabajo?

M.S.: La verdad es que si porque el proyecto se gestó hace tres años. Empezamos a preparar el repertorio, a continuación comenzamos con los conciertos y directos, y, antes de entrar a grabar el disco, queríamos tener bastante tiempo para rodar en directo los temas. Para grabar lo hicimos en un estudio de Francia y a continuación se interesó ACT, sello alemán muy prestigioso a nivel europeo, que acaba de sacar el disco en España y lo sacará en Europa a finales de agosto. El 22 de julio se celebra en Madrid el Festival Ingenia Jazz & Wine, el 19 de septiembre en Berlín el Jazz at Berlín Philharmonic Mediterráneo y el 20 de octubre en Amsterdam el Cello Biennale.

-¿De dónde viene el nombre de “Ahlam” (Sueño)?

N.B.: Ahlam es una de las canciones de dentro del disco y pensábamos que representaba bastante la idea del logro que estamos haciendo. Es el sueño de tres personas que se hace realidad porque estamos como concretizando a nivel físico una música que hemos soñado, pensado, creado mucho; creo que no hay ningún límite dentro del sueño, así que pensamos que todo es posible. Para el poco tiempo que llevamos es espectacular y maravilloso todo lo que hemos podido hacer, y se trata de seguir avanzando en ello, no hay límites en el sueño y nos apetece mucho también compartirlo con la gente. El contenido de la palabra sueño es muy poético y abierto.