«No somos conscientes de lo que cuesta la protección del medio ambiente»

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El vertiginoso crecimiento de la población mundial y la masificación de los núcleos urbanos han desencadenado un aumento en el consumo de recursos naturales y de energía que afectan directamente a la contaminación y a la desigualdad social. Por ello, las ciudades están obligadas a desarrollar políticas de sostenibilidad que las conviertan en un lugar más agradable y, sobre todo, más habitable. La tercera edición del Foro de Soluciones Medioambientales Sostenibles, que alberga importantes eventos como el Foro de las Ciudades de Madrid, es uno de los espacios referente en el que se debaten propuestas para mejorar la preservación y el acondicionamiento de las grandes metrópolis.

De cara a este evento clave, LA RAZÓN organizó una mesa redonda en la que participaron relevantes expertos en la gestión de aquellos elementos relacionados con el cuidado de nuestras ciudades como Lola González, directora de FSMS y del Foro de las Ciudades de Madrid; Rafael Pardo, director general de la Asociación Española de Desguace y Reciclaje del Automóvil (Aedra); Carlos Martí, director técnico del Foro de las Ciudades de Madrid; Alicia García, directora general de la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje; Rafael Arruga, secretario general de la Asociación Española de Fabricantes e Importadores de Maquinaria Industrial de Limpieza (Aefimil), y Felipe Urbano, director de Desarrollo de Negocios, Comunicación y Relaciones Externas de FCC Medio Ambiente.

La directora del Foro de las Ciudades de Madrid explicó que dicho evento, que cuenta con más de 200 ponentes, 23 sesiones de trabajo y 60 organizaciones colaboradoras, es «el espacio de debate de buenas prácticas en la gestión municipal pero también donde se demuestra el compromiso de las industrias y diversos sectores para mejorar la sostenibilidad de los núcleos urbanos». ¿En qué punto se encuentra España en cuanto a cuidado del medio ambiente? Carlos Martí anunció que nuestro país había recibido recientemente «un tirón de orejas», pero que en los últimos 20 años, desde la creación de la legislación medioambiental en el año 1998, la preocupación por tener una sociedad menos contaminante ha ocupado la agenda de los políticos, la actividad de las empresas y la educación en los colegios.

Para disfrutar de una ciudad más preservada y habitable, es fundamental que disponga de un servicio de limpieza lo más eficiente posible. Se calcula que en España alrededor de 400.000 empleados –el 2% del total de población activa– trabajan en esta función, un sector que además cuenta con una destacada contratación de personas discapacitadas y en riesgo de exclusión social. El secretario general de Aefimil recordó que la limpieza dispone de un limitado número de recursos naturales para su desempeño –como el agua o la energía– por lo que es importante «apostar por el uso de nuevas tecnologías» para mejorar su efectividad. Debido a las condiciones climatológicas más áridas, la sostenibilidad en España «tiene un hándicap» que nos obliga a ser más ambiciosos en el fomento de medidas orientadas a la preservación de la calidad de nuestro aire.

La mayoría de ponentes aseguraron que, hoy en día, disponemos de unas ciudades más limpias de las que teníamos a finales del siglo pasado. «Cada vez resulta más extraño observar a alguien tirar cosas al suelo y, cuando eso sucede, siempre hay un tercero que le llama la atención», afirmó Rafael Arruga. Los avances han sido tan importantes que, hoy en día, existen empresas dedicadas exclusivamente a la limpieza, algo impensable hace varias décadas.

El saneamiento de las urbes se basa, según Felipe Urbano, en no ensuciar y en la inversión de recursos no sólo materiales, sino también en campañas publicitarias que conciencien a la población. Los servicios municipales, cuya existencia es imprescindible han alcanzado un nivel de tecnificación muy alto respecto a épocas anteriores. Además, el secretario general de Aefimil señaló a la movilidad eléctrica como «una de las claves a tener en cuenta dentro de diez o quince años». Por el momento, el sector dispone de un total de 600 vehículos que vierten cero emisiones contaminantes, un número que año tras año experimenta un aumento.

En los últimos años, los automóviles han sido señalados como uno de los principales enemigos para las ciudades en la lucha contra la contaminación. El sector ha realizado grandes avances en la hibridación y electrificación de los vehículos pero, aun así, no es suficiente. Las ventas de este tipo de vehículos se han duplicado en la primera mitad de año respecto al ejercicio de 2017, sin embargo, únicamente suponen el 5% del total de matriculaciones. Las emisiones de gases tóxicos continúan siendo tan altas que algunas ciudades, como Madrid, se han visto obligadas a realizar restricciones de tráfico para reducir la toxicidad del aire.

En esta línea, Rafael Pardo aseveró que el consumidor «no debe sentirse engañado» y que la tecnología eléctrica «debe dar varios pasos adelante» si quiere asentarse de forma sólida en el mercado. Asimismo, recordó que únicamente un 5% del peso total del vehículo puede verterse al vertedero –un objetivo medioambiental que se está cumpliendo con éxito–, mientras que el resto de piezas deben ser reutilizadas o recicladas.

Desperdicio alimentario

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tro aspecto fundamental para una buena sostenibilidad en las ciudades es el reciclaje, una de las bases de la denominada economía circular. Este sistema está basado en reducir, reusar y reciclar, en lugar de producir, usar y tirar. España todavía está lejos en la reutilización de materias primas, ya que apenas alcanza el 30% de reciclaje de residuos municipales, muy lejos del objetivo del 55% marcado por la Unión Europea para el año 2025.

En este punto, Alicia García afirmó que «tenemos una generación perdida basada en el consumo y en el usar y tirar», y abogó por una educación más eficiente en los hogares. «La gente no sabe lo que cuesta el medioambiente», lamentó. Y tampoco estamos concienciados con el desperdicio alimentario, no sólo en España, sino en todo el planeta. El director técnico del Foro de las Ciudades de Madrid apuntó que si el tonelaje total de comida que desechamos fuese una nación, sería el cuarto país del mundo con mayor consumo alimentario.

¿Cómo podemos lograr que nuestras ciudades sean mucho más sostenibles? Lola González apuntó al refuerzo de la conexión entre las empresas y el sector público al tiempo que evidenció la necesidad de gobiernos locales que «apuesten en serio por la sostenibilidad ambiental».

El director de Desarrollo de Negocios, Comunicación y Relaciones Externas de FCC Medio Ambiente añadió que, además de la limpieza, resulta fundamental «tener la percepción de cuánta basura emitimos para ser capaces de reducirla». Pero no sólo es competencia de las empresas y gobiernos, el ciudadano también debe ser responsable del mantenimiento de estos espacios. «Los chicles y grafitis tienen un coste brutal en su limpieza y son generados por los propios residentes», declaró la directora general de la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje.

En 2050 seremos 2.000 millones de personas más en nuestro planeta y las emisiones de CO2 podrían aumentarse hasta un 70%. Por ello, las ciudades están obligadas a asumir el reto de reinventarse y aplicar medidas ambiciosas si queremos vivir en un planeta más ecológico y en el que podamos respirar. Apostar por el medio ambiente y luchar contra el cambio climático deben ser las premisas del conjunto de las empresas y gobiernos antes de que sea demasiado tarde.