Hierro, el Pacificador

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Fernando Hierro miraba el reloj durante su primera comparecencia de prensa como seleccionador. «A ver si voy a llegar tarde el primer día», bromeaba. En realidad, ha llegado antes de tiempo. Hace nada no se planteaba ser seleccionador. Ayer, fue la primera opción para sustituir a Lopetegui. «Ha sido todo en poco tiempo y hay que remarcar la honestidad de Fernando. Ha estado defendiendo siempre lo mejor para la Selección. Ha actuado con generosidad. Hemos venido a ayudar a España y a olvidarnos de egos», dice el presidente de la Federación, Luis Rubiales. A Hierro, como a todos, la marcha de Julen le pilló por sorpresa. Igual que su nombramiento como nuevo seleccionador. «Me lo ha dicho el presidente cuando estábamos llegando por la mañana», reconoce. «Cuando me ha comentado la posibilidad tenía dos o tres alternativas. Una, decir que no. Otra, irme y he aceptado la tercera, estar presente y dar un paso adelante para entrenar. Lo he tenido claro desde el primer momento, he tenido clara mi responsabilidad y no podía decir que no porque yo mismo no me lo perdonaría». Su idea ahora es mantener el estilo. Su capacidad de maniobra es escasa a punto de empezar el campeonato para España. «Tenemos que ser inteligentes y coherentes. No se puede tocar en dos días lo que se ha logrado en años de trabajo», reconoce. Y añade: «Mi trabajo ahora es Portugal». Día a día y partido a partido. Así lleva toda la vida y por eso no le preocupa tener sólo un año de experiencia como primer entrenador. «He sido futbolista, empleado, he sido todo. Tengo la experiencia de sólo un año de primer entrenador, uno de segundo y 30 rodeado del balón», afirma.