Rubiales: «Me enteré 5 minutos antes y en Moscú»

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Para Luis Rubiales, el despido de Julen Lopetegui como seleccionador era una cuestión de honor. Ni siquiera los dos millones de indemnización que iba a pagar el Real Madrid lo frenaron. «Sabemos que la Federación económicamente está como está, pero los dos millones pasan ahora a segundo plano», admitía por la mañana cuando anunciaba la destitución de Lopetegui. «Obviamente trabajamos muy duro por el dinero, pero hay otras cuestiones que están por encima del dinero. Hay situaciones en las que hay que tomar decisiones dolorosas aunque económicamente no sean las más rentables», insistía por la tarde durante la presentación de Hierro como nuevo técnico.

Al presidente de la Federación no le gustó estar al margen de las negociaciones de Lopetegui con el Real Madrid. Y el ninguneo ha acabado en despido. «Nos hemos visto obligados a prescindir del seleccionador». Con esas palabras, Rubiales ponía fin a veinte horas de locura en la concentración de España en Krasnodar. La tensión explotó por la mañana, en la reunión entre el seleccionador y el presidente que, en principio, iban a comparecer juntos ante los medios. Pero a Lopetegui lo borraron de una convocatoria que se fue retrasando. Estaba prevista en principio para las diez y media de la mañana hora española. Se fijó después para las once y media, pero Rubiales apareció a las 12 para anunciar que Lopetegui ya no existe. «Nos hemos encontrado con unas circunstancias sobrevenidas, unas negociaciones que han ocurrido sin ninguna información para la Federación. No puede ser que me entere por una llamada cinco minutos antes de hacer una nota pública», explicaba el presidente. «Las cosas no se han llevado como deben y es algo que no debemos pasar por alto», añadía. «Me enteré cinco minutos antes. Hubo dos llamadas y pedí que no se hiciera nada. A los cinco minutos vi ya la prensa y tuvimos que reaccionar», insistía. A Rubiales no le gustó que inmediatamente después de esa llamada ya se estuviera comunicando la noticia a los jugadores. «Os podéis imaginar quién», decía.

Para Rubiales, un dirigente de carácter volcánico, se trataba de una cuestión de orgullo. «El seleccionador mientras es trabajador de la Federación, o quien le haya llevado el tema, no puede hacer las cosas así, que me entere por una llamada cinco minutos antes», asegura. No quiso juzgar la manera de actuar del Real Madrid, aunque quedaba clara su molestia con el club que preside Florentino Pérez. «El Real Madrid busca un entrenador y busca el mejor. Eso es lícito», asume. Y tuvo palabras de elogio también para Lopetegui. «Sé que a Julen le hubiera gustado que se hicieran las cosas de otra manera», afirma. «Nos hemos despedido con un apretón de manos. Admiro mucho a Julen y le respeto mucho. Me parece un entrenador top y eso hace más difícil tomar una decisión. Tener a los mejores es muy importante, pero por encima de eso está cómo se hacen las cosas», dice Rubiales.

El presidente aseguraba que no siente traicionado, pero la actuación del seleccionador le ha indignado. Para él era una cuestión de honor, que vale más que el dinero.