Música celestial en las calles de Barcelona

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El Congreso Internacional de Pueri Cantores –niños cantores en latín– regresa a Barcelona para celebrar su 42ª edición veinte años después de que la ciudad condal acogiera por primera vez este evento. El Congreso, que se desarrolla desde hoy y hasta el domingo, reúne a cuatro mil jóvenes de más de cien coros de catorce nacionalidades diferentes –Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, España, Francia, Italia, Lituania, Polonia, Suecia y Estados Unidos–, así como a 45 sacerdotes de todo el mundo y a un obispo procedente de Canadá. El evento, organizado por la Federación Catalana de Pueri Cantores con el apoyo de 180 voluntarios de la Caixa, cuenta en su programa con actos y conciertos en diferentes iglesias y puntos emblemáticos de Cataluña.

El congreso arrancó ayer con un acto inaugural en la Plaza del Universo de la Fira de Barcelona con un espectáculo de agua y luz en la fuente de Montjuic. Mañana jueves, Día de la Irradicación, el programa prevé la celebración de misas de las naciones y debates sobre la irradiación en Barcelona y otras poblaciones. El viernes se llevará a cabo un ascenso a la Abadía de Montserrat, que culminará con una oración por la paz. El fin de semana, la Sagrada Familia será el escenario de los principales actos del congreso, que en esta edición se celebra bajo el lema «Vosotros sois la luz del mundo». El sábado será el concierto de gala y el domingo, la misa de clausura.

La mayoría de las actividades están abiertas al público y los organizadores invitan a los interesados a participar. «Este congreso es un reto para nosotros», señalaba ayer, durante los ensayos, el presidente de la Federación Catalana de Pueri Cantores, Bernat Cabré, para quien este evento podría ser un revulsivo de cara al episcopado catalán. Cabré cree que se debería potenciar el canto coral infantil y juvenil como herramienta pastoral. «Aquí estamos bastante solos mientras que en Alemania, por ejemplo, el episcopado ha creado un coro en todas las catedrales del país y Francia o Polonia están implantando un modelo similar», asegura.

Además, Bernat afirma que le gustaría que el episcopado ayudara a convertir estos coros en una escuela coral que permita estimular el crecimiento de esta iniciativa, que tiene resultado pastoral. Desde el punto de vista de Martí Ferrer, director del coro piloto de la Federación, el Congreso también representa un reto a nivel artístico y cultural. «Llevamos desde mayo de 2017 preparando este evento, para el que trabajamos un repertorio que compositores catalanes han escrito para la ocasión, el cual está por encima de nuestro nivel habitual», señala Ferrer.