Puigdemont huye a Bélgica y estudia pedir asilo

El expresidente de Cataluña contrata a un abogado que defendió a varios etarras.

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Tras la pseudo declaración de independencia de Cataluña del pasado viernes en el Parlamento de Cataluña que desencadenó la aplicación del artículo 155 de la Constitución, el presidente cesado de la Generalitat de Catalunya ha viajado a Bélgica, a escondidas y acompañado de cinco de sus consellers con la intención de pedir asilo político en el país europeo.

Ayer, el Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, hizo públicas las querellas presentadas contra Puigdemont, contra todo el Govern y contra la mesa del Parlamento de Cataluña.

El Ministerio Fiscal ha interpuesto sendas querellas por delitos de rebelión, sedición, malversación y conexos contra los principales responsables políticos de la Generalitat de Cataluña que, según el criterio de Maza, con sus decisiones han producido una crisis institucional que culminó con la declaración unilateral de independencia realizada el 27 de octubre.

La querella contra el Govern se ha interpuesto ante la Audiencia Nacional, que es la competente para conocer los delitos de los imputados que, como recordó Maza, ya no tienen la condición de aforados al haber sido cesado en sus cargos.

Por su parte, la querella contra los miembros de la Mesa del Parlament que posibilitaron con sus acuerdos la tramitación de los proyectos presentados por el Govern para hacer posible la declaración de independencia, se ha interpuesto ante el Tribunal Supremo ya que éstos sí continúan con el aforamiento.

Los delitos que se les imputa son de extremada gravedad y pueden conllevar penas de cárcel de hasta 30 años. Además, la Fiscalía  ha solicitado que sean citados los querellados para prestar declaración  en orden a la eventual solicitud de medidas cautelares. Como se ha podido constatar con los hechos, el riesgo de fuga es muy alto, por ello se pide la mayor diligencia a los tribunales.

Ahora, la pretensión del cesado Puigdemont es la de internacionalizar no ya el asunto independentistas sino su situación procesal. Si el ex presidente finalmente opta por pedir asilo político en Bélgica se producirá un problema entre dos países de la Unión Europea ya que España pediría la extradición y serían los jueces belgas los que tendrían que decidir si envían a Puigdemont nuevamente a España.

Por este motivo, Puigdemont ha contratado al abogado belga Paul Bekaert que ya defendió con éxito a varios miembros de la banda terrorista ETA para que no fueran entregados a la Justicia española.

Habrá que ver hasta donde puede llegar este conflicto judicial en el seno de la Unión Europea.

El Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis, ya ha declarado que sería ‘sorprendente’ que Bélgica concediera ese asilo a Puigdemont debido al “nivel de confianza recíproca” que existe entre los estados miembros de la Unión Europea. El Ejecutivo español ya ha anunciado que en caso de que este extremo se produzca habría que hablar con el Gobierno belga.

Por su parte la portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Margarita Robles, cree que “jurídicamente” Belgica no puede dar asilo al expresidente y “menos siendo España una Democracia”.

Con la ‘fuga’ de Puigdemont a Bélgica, que tiene previsto comparecer públicamente hoy, el denominado ‘proces’ puede acabar con un conflicto jurídico. Ya nadie discute la necesidad que había de aplicar el artículo 155 de la Constitución. Además, con la convocatoria de elecciones autonómicas para el próximo 21 de diciembre, el pueblo catalán tendrá voz en este conflicto que dura ya demasiado y ha provocado numerosos daños.

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