Cifuentes y Aguado, más gresca en la recta final

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Llegaron a un acuerdo en junio de 2015 poco después de las elecciones autonómicas que permitió a Cristina Cifuentes convertirse en presidenta de la Comunidad; y a Ciudadanos le valió para que el PP firmara un pacto de investidura con 76 puntos de obligado cumplimiento. Desde entonces, cada octubre los dos partidos renuevan estos «votos» con pactos que permiten al PP sacar adelante los presupuestos regionales y a Ciudadanos hacer modificaciones sobre los mismos. Pero a excepción de estos pactos, la relación entre Cifuentes e Ignacio Aguado –portavoz de la formación naranja– se mantiene en una constante tensión. La cuerda se afloja en momentos puntuales, pero cada vez se tensa más y con mayor frecuencia.

El último capítulo de la montaña rusa en la que parecen estar subidos continuamente tiene como telón de fondo la corrupción. El PP decidió el lunes abandonar la Comisión de Investigación que se creó a instancias de Ciudadanos en la Asamblea en julio de 2015 con el objeto de analizar los casos de corrupción que han ido saliendo y que afectan a las dos últimas legislaturas.

Los populares dejarán de asistir a las sesiones en protesta, según anunciaron, por los «insultos y ataques» que desde la oposición consideran que se han propinado contra los comparecientes de una comisión por la que han pasado ya los cuatro últimos presidentes regionales –todos del PP, incluida la propia Cifuentes– y cuyo final ya se ha prorrogado en dos ocasiones, hasta alargarlo hasta diciembre de este año, lo que prolongará la redacción del dictamen final al periodo pre electoral.

Nada más producirse el anuncio de la salida del PP de la Comisión sobre Corrupción, los tres partidos de la oposición criticaron el abandono. Un reproche que el portavoz de Ciudadanos extendió hasta ayer cuando, en una rueda de prensa convocada expresamente para analizar la medida tomada por el PP, pidió a la presidenta del Ejecutivo regional que «rectifique» y vuelva a la Comisión: «Se lo debe a los madrileños y a mi grupo», afirmó en referencia al pacto de investidura en el que, si bien no se menciona la creación de la Comisión de la Corrupción, sí que se fijan ocho medidas para la regeneración política en las cuales Cs enmarca las sesiones que cada dos viernes analizan los casos investigados por la Justicia en los que hay involucrados miembros de anteriores ejecutivos. «Hoy esperaba disculpas del PP y un ejercicio de autocrítica», señaló el portavoz de la formación naranja y sentenció asegurando que «hay muchos votantes del PP que estaban buscando un cambio que pusiera fin a los gobiernos de Ignacio González y Esperanza Aguirre y ahora están viendo que está haciendo lo mismo que González y Aguirre: huir de la corrupción».

Las palabras de Aguado provocaron una respuesta inmedianta por parte del Gobierno regional, en la que además se elevó el tono contra los de naranja. El encargado de darle la réplica al portavoz de Ciudadanos fue el número dos de Cifuentes, el consejero de Presidencia y Justicia y portavoz, Ángel Garrido: «Ciudadanos no ha tenido intención de luchar contra la corrupción en Madrid, ha tenido intención de aprovecharse de la corrupción que cometieron otros que, por cierto, no están en este Gobierno. La intención que tiene es la de erosionar a la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, y obtener más votos a costa de mentir y difamar que es lo que lleva haciendo lamentablemente durante mucho tiempo». Y siguió: «Desde luego el oportunismo en Madrid tiene un nombre, se llama Ciudadanos. Es el tonto útil de la izquierda, el que está haciendo el caldo gordo», terminó.

Desde la formación que lidera Ignacio Aguado no se quiso en un principio «entrar a valorar los insultos ni las desacalificaciones» del portavoz del Ejecutivo de Cifuentes. Pero sí se señaló que esta subida de tono «debe de ser porque están nerviosos». «Lo que más nos sorprende es que el PP diga que se va de la Comisión de la Corrupción por supuestos insultos y descalificaciones que nunca hemos protagonizado, cuando son ellos los primeros que descalifican con insultos».

A media tarde, era el número dos de Aguado y portavoz de Cs en la polémica comisión quien se encargaba de contestar directamente a Garrido a través de la red social Twitter: «Sé que para el PP es difícil, pero luchar contra la corrupción nunca es de tontos y siempre es útil», firmó César Zafra.

El rifirrafe se produce a unos días de la reunión que tienen previsto mantener el Gobierno regional y Ciudadanos para valorar el acuerdo de investidura y la salud de su alianza. Las tensiones se han disparado en el último año: la bronca en mayo también a cuenta de la Comisión sobre la Corrupción por el (duro) interrogatorio al que Zafra sometió a Cifuentes en la sesión sobre la contratación de los servicios de la cafetería de la Asamblea; el «plantón» que posteriormente le dio la presidenta regional al líder de Ciudadanos al no aparecer en una reunión de seguimiento del pacto de investidura en la que se la esperaba; el ultimátum que Cs dio al Gobierno regional en septiembre para exigirle una reducción del IRPF en los presupuestos; o la negativa del Ejecutivo de Cifuentes a presentar conjuntamente el proyecto de presupuestos que estaba «prácticamente» cerrado con Cs han sido algunos de los ejemplos de las broncas que han protagonizado en los últimos meses. Para Cs esto se debe a que el PP «está nervioso» por la cercanía de las elecciones; para el PP forma parte de la estrategia de Ciudadanos de alejarse de ellos para diferenciar a su electorado también de cara a los comicios para los que aún queda algo más de un año.

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