La equivocada razón de Trump para cancelar su viaje a Londres

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que cancela su viaje oficial a Londres y ha justificado su decisión por el rechazo a la venta de la sede de la Embajada estadounidense, cuya decisión ha atribuido a su antecesor en la Casa Blanca, Barack Obama, cuando fue adoptada en la etapa de George W. Bush.

«La razón por la que he cancelado mi viaje a Londres es que no soy un gran fan del hecho de que la administración Obama haya vendido la que quizá es la mejor localizada y mejor embajada en Londres por unos «cacahuetes» solo para construir una nueva en las afueras por 1.200 millones de dólares», ha escrito el mandatario norteamericano, en un mensaje publicado en su cuenta personal de Twitter.

Trump ha dicho que la venta de la sede de la legación diplomática estadounidense en la capital británica fue un «mal acuerdo». «Quieren que corte la cinta (que la inaugure). ¡No!», ha concluido Donald Trump. Según la cadena de televisión británica Sky, será el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, quien acudirá a la inauguración de la nueva legación diplomática estadounidense en Londres el 16 de enero.

El presidente de Estados Unidos ha dicho que fue Obama quien adoptó el «mal acuerdo» para la venta de la Embajada estadounidense en Londres pero, según consta en la web de la legación diplomática, la decisión la tomó el Departamento de Estado en la etapa final de George W. Bush en la Presidencia.

El Departamento de Estado anunció en octubre de 2008, cuando Bush era presidente, que iniciaba los trámites para vender la sede de la Embajada estadounidense en Londres y para construir una nueva legación en Wandsworth, un municipio de la periferia de la capital británica.

«Afrontando el desafío de conseguir una sede diplomática estadounidense segura, abierta y moderna, el Departamento de Estado ha firmado hoy un acuerdo condicional con la inmobiliaria Ballymore para adquirir un terreno en la zona de Nine Elms, en Wandsworth, para la construcción de una nueva embajada», anunció en octubre de 2008 la legación diplomática estadounidense en Londres.

«El edificio actual de la Embajada será ofrecido para la venta de forma casi inmediata», concluye el comunicado publicado el 2 de octubre de 2008 por la Embajada estadounidense en la capital británica, un mes antes de que Barack Obama lograra su victoria en las presidenciales en noviembre y tomara posesión de su cargo el 20 de enero de 2009.

En noviembre de 2009, ya con Obama en la Presidencia, la venta de la sede actual de la Embajada se adjudicó a una compañía inmobiliaria qatarí.

El viaje de Trump a Reino Unido habría sido su primer desplazamiento oficial como presidente estadounidense al país aunque se presentada como una visita de trabajo y no como un viaje oficial de Estado, lo que habría conllevado que fuera recibido en audiencia por la reina Isabel II al tratarse del jefe de Estado de Estados Unidos.

La primera ministra británica, Theresa May, invitó a Trump a Londres durante su visita a la Casa Blanca, encuentro que tuvo lugar poco después de que el magnate republicano asumiera el cargo el 20 de enero de 2017. El Gobierno británico ha insistido en que el viaje de Estado de Trump se mantiene y que lo que ha sido cancelado es la visita de trabajo para inaugurar la Embajada. El viaje de Estado todavía no tiene fecha aunque Downing Street ha subrayado que el mandatario estadounidense aceptó la invitación de May.

Tras el anuncio de Trump de que cancela su visita a Londres, varios dirigentes opositores han celebrado que no vaya a viajar al país y han asegurado que su decisión viene motivada por los ciudadanos británicos no le iban a recibir bien sino con manifestaciones en su contra.

Ed Miliband, exlíder del Partido Laborista, ha respondido directamente en Twitter al mensaje de Trump argumentando que se ha visto obligado a cancelar su visita porque «nadie» quiere que vaya a Londres. «No (la cancelación del viaje) ha sido porque nadie quiere que venga y usted ha recibido el mensaje», ha dicho.

Por su parte, la portavoz de Exteriores del Partido Liberal Demócrata, Jo Swinson, ha celebrado que Trump no viaje a la capital británica y ha señalado que la cancelación alegra a «todos» los que rechazan «abominables opiniones» del mandatario estadounidense. «Pero también es una señal decepcionante de la debilidad del liderazgo de May, que no ha sido lo suficientemente valiente para cancelar la visita», ha añadido. «La primera ministra debería estar avergonzada por haber estado tan dispuesta a desplegar la alfombra roja para un hombre que impulsa el miedo y la división y sigue empeñado en socavar los valores británicos», ha explicado la responsable de los liberaldemócratas.

El parlamentario laborista Stephen Doughty ha dicho en su cuenta de Twitter que Trump esperaba un recibimiento con «alfombra roja» y con «multitudes aclamando» y que, en lugar de eso, se iba a encontrar con «grandes manifestaciones» en su contra. Ep

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