Temporal: Los ángeles de la nieve

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El Grupo Especial de Rescate en Altura (GERA) del Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid tiene estos días, con la región en alerta por temporal de frío y nieve, más trabajo que nunca. Sobre todo, y después del colapso de algunas autopistas el fin de semana pasado a causa del mal tiempo, preocupa el estado de las carreteras. Con base en el parque de Navacerrada, el GERA realiza alrededor de trescientas intervenciones al año, la mayoría concentradas en los meses de invierno y en las localidades de la Sierra de Madrid. Además, los entrenamientos y las maniobras de preparación de los efectivos son diarios. Un equipo de LA RAZÓN pudo asistir a un simulacro de rescate de personas atrapadas en un telesilla que realizaron esta semana en la estación de Valdesquí, un día antes de que las pistas se abrieran al público.

Con Jaime Gaiteiro, oficial responsable del GERA, al frente, antes de realizar las maniobras preparatorias, los bomberos se reúnen en una sala de la base de Navacerrada para discutir los pormenores de la operación e intercambiar opiniones. Un tablero de tenis de mesa preside la estancia en la que los mandos explican el desarrollo de la intervención. Aunque en un principio estaba previsto que la puesta en común no superara los quince minutos, la realidad es que al final la reunión rebasó los tres cuartos de hora. «Nos pasa lo mismo todos los días», bromea uno de ellos. Y es que cada uno pone su criterio al servicio del grupo para intentar que los rescates se desarrollen de la mejor manera posible.

Después, llega el momento de ponerse la equipación especial para la nieve y subir a la montaña, un proceso que, en casos de simulacro, suele alargarse. «A veces nos cambiamos varias veces de ropa», explica otro bombero. En caso de emergencia real, el ritual se acorta. Una vez que está hecho el recuento del material necesario para realizar la operación –en muchos casos condicionado por los útiles disponibles– y los mandos han decidido qué vehículos utilizarán para subir a la montaña, el dispositivo se pone en marcha y los bomberos abandonan la base.

Una vez en movimiento, la delegación recorre los apenas veinte kilómetros que separan el parque de bomberos de Navacerrada y la estación de Valdesquí por unas vías que dan fe de la complicada situación que viven las carreteras de la Sierra en momentos de temporal. Con temperaturas bajo cero y la nieve arreciando, por el camino se encuentran algunas capas de hielo en el firme que dificultan la conducción. Para evitar problemas, los operarios del dispositivo del Plan de Vialidad Invernal de la Comunidad de Madrid esparcieron ayer salmuera y sal en las carreteras de la región. Como medida extra de precaución, los responsables de la Guardia Civil recomiendan conducir de manera suave evitando las marchas cortas, y contar siempre con el depósito de gasolina lleno y con cadenas, teléfono móvil y cargador, y alimentos y ropa de abrigo en el vehículo.

Tras el viaje, los siete efectivos que forman el equipo se dividen en dos grupos para practicar la maniobra, uno partiendo de la torre encabeza el telesilla, y otro rescatando a los atrapados en los asientos de la parte central. «Es más difícil la primera actuación», explica uno de los mandos. El primer equipo lo forman cuatro bomberos y el segundo, tres. En ambos casos, uno actúa de víctima, y ayuda dando indicaciones a sus compañeros para que la intervención sea lo más cómoda posible. En los simulacros, cada maniobra dura algo más de un cuarto de hora, ya que se ensayan posibles situaciones alternativas y se barajan varias vías de actuación, pero los miembros del GERA aseguran que, en el caso de tratarse de una emergencia, podrían hacerlo en menos de diez minutos. Los bomberos repiten la actuación varias veces y cambiando los papeles.

El Grupo Especial de Rescate en Altura es el responsable de todas las intervenciones que requieran conocimientos de escalada o rescates en grúas o torretas. Por ello, para acceder a esa especialización del Cuerpo de Bomberos, los aspirantes deben superar pruebas de orientación en montaña, escalada, alpinismo invernal, esquí, y también un examen teórico sobre la sierra de Madrid. Además, el GERA también se encarga de intervenir en el caso de que se produzcan aludes. En este sentido, la Comunidad de Madrid activó ayer la campaña de previsión de aludes en la Sierra de Guadarrama, un plan que incluye la recogida de datos y la elaboración de un informe sobre niebla, nieve y tormentas por parte de los agentes forestales. La iniciativa, que está en marcha desde 2009, cuenta con la colaboración de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que impartió formación a los agentes forestales de Peñalara, del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares – Oeste, del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares – Norte, y también de la zona de la comarca de Lozoya.

Como las previsiones indican que la situación meteorológica no mejorará el fin de semana, y para evitar accidentes en los que sea precisa la intervención del GERA, la Comunidad de Madrid tiene preparadas para hoy y mañana 56 máquinas quitanieves, 16 retroexcavadoras y 91 vehículos de vigilancia en los nueve centros de conservación de carreteras. Sin embargo, los responsables aún mantienen en nivel 0 el Plan de Inclemencias Invernales.

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