«El cliente es quien debe tener el control de los envíos procedentes del e-commerce»

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Su afición –pasión, sería más preciso– a la práctica del deporte influye en su quehacer rutinario. Se apunta a todas las disciplinas, especialmente las náuticas, pero también se apunta a otras de riesgo. Ese arrojo le viene muy bien en su trabajo. «En este negocio hay que ser osado, aunque con medida. Obviamente, contamos con mucha experiencia, pero hay numerosos cambios que hay que incorporar y asumir». Claude Piwko encabeza DHL Parcel en España y Portugal, una nueva línea de negocio del gigante alemán que se dedica a transportar y distribuir la paquetería procedente del comercio electrónico, un sector que todavía tiene mucho potencial en ambos países.

– Llama la atención que DHL Parcel España sea el tercer mercado por volumen de facturación de la empresa en Europa.

– De la delineación de DHL Express hemos heredado la antigua Guipuzcoana, que ya tenía mucho negocio, unos 300 millones anuales al que hay que sumar el que estamos generando.

– Dicen los expertos que el mercado ibérico es uno de los que tiene mayor potencial entre los mercados europeos.

– Así lo creemos. Si se echa un vistazo a los datos se observa la baja cuota de mercado del e-commerce y del gasto medio, además de la escasa penetración de compradores on-line. Los crecimientos que se están produciendo son superiores al 20%, por lo que creemos que el potencial es realmente inmenso. Nos gusta más medirlo por envíos per capita, que ahora son de 2-3 frente a los 20 de otros países más maduros. Este mercado explosionará. Los alemanes lo llaman «la bella durmiente del sur».

– Ya hemos empezado a espabilarnos y a reducir diferencias con los mercados más desarrollados…

– Cierto, pero todavía queda mucho.

– ¿Qué factores están incidiendo en esa reducción de la brecha?

– Los españoles se están incorporando a la tecnología. Carecían de la cultura de la compra por catálogo que sí estaba muy extendida en Alemania, Francia o Reino Unido. El impulso de los «marketplaces» y demás plataformas, y las facilidades que estamos dando los transportistas para que la entrega de los paquetes se haga con calidad y en el plazo comprometido, están haciendo que haya cogido un ritmo impresionante.

– ¿Llegará un día en que la demanda no supere con creces la capacidad operativa?

– Creo que sí, pero requiere una inversión cuantiosa. En Alemania, por ejemplo, estamos manejando unos volúmenes muy superiores a los de aquí, unos cuatro millones al día, y hemos llegado a ocho o nueve y millones y ni DHL ni el mercado se han bloqueado porque la capacidad instalada es suficiente para absorber esos volúmenes. En España, las épocas de pico del año pasado fueron peor que las de éste. Ha ido mejor, pero creo que falta capacidad. Necesitamos mucha tecnología tanto en el almacenaje como en la entrega. Nosotros hemos hecho una apuesta muy importante porque consideramos que el cliente es quien debe tener el control del envío. Contamos una amplia de «servicepoints» con localizaciones estratégicas. Tenemos la filosofía de que el cliente tenga uno a 10 minutos andando en zonas urbanas, y a 10 en coche en las rurales.

– ¿La exigencia de disminución del precio de los envíos por parte de las plataformas es desorbitada?

– La presión de los «marketplaces» para bajarlos siempre será alta porque, dicen, el precio del transporte es una palanca importante para la venta. Venimos de cotizaciones muy bajas, muchos más reducidas que en el resto de Europa porque España entró en este negocio durante la crisis y, entonces, aquí reinaba el principio «sálvese quien pueda».

– ¿Teme que algunas empresas no aguanten el tirón?

– Pero más que por la guerra de precios, por la capacidad financiera.

– ¿Se hablan de servicios futuros, más rápidos, ágiles y especializados. ¿En su opinión, está el cliente dispuesto a pagar lo que realmente valen?

– De momento, lo están financiado los «marketplaces», pero en algún momento tendrán que trasladárselo.

– Uno de sus objetivos es mejorar la experiencia del usuario. ¿En qué? ¿Cómo?

– Se trata de que tenga el control del envío y de que se adapte a su conveniencia.

– ¿Estamos muy lejos de que se utilice la robótica para la distribución?

– De forma masiva, sí. Nosotros tenemos un dron en los Alpes traslada los paquetes de una estación a otra.

– ¿Están preparados para la distribución de frescos?

– En España todavía no la hacemos. La demanda es pequeña, aunque estamos convencidos de que crecerá como ya está pasando en EE UU. En Alemania está muy extendida. De hecho, tenemos un «marketplace» propio, All you need.

EL PERFIL

Claude Piwko, director general de DHL Parcel en España y Portugal, es hijo de padres alemanes, aunque nacido en Málaga, donde se crió y se formó. La carrera y universitaria –Ingeniería Industrial– y el postgrado –un máster en Dirección de Empresas– los hizo en Alemania. Volvió a España y trabajó en Seat, Price Waterhouse y Torras Papel hasta que desembarcó en DHL, donde ocupó diversos cargos de responsabilidad hasta que le fue encomendada la dirección de DHL Parcel Iberia cuando fue constituida.

40 millones de envíos anuales

DHL Parcel es una división de Deutsche Post DHL, el famoso «Correo alemán». Se encuadra dentro del área de negocio de Post, eCommerce & Parcel. Su filial de Iberia –España y Portugal– es de las más jóvenes, aunque cuenta con el negocio y la infraestructura de Guipuzcoana, la famosa firma española adquirida por la compañía alemana en 2002. DHL Parcel Iberia dispone de una red de 67 localizaciones y 2.800 «servicepoints» (puntos de entrega y recogida), una plantilla de 2.700 empleados y 2.500 conductores y una flota de 2.500 vehículos. Ofrece cobertura geográfica las 24 horas del día en las principales ciudades españolas y portuguesas. Realiza 40 millones de envíos anuales. DHL Parcel prevé invertir más de 1.100 millones de euros hasta 2020 en el mercado ibérico.


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