Prisión permanente revisable: una figura penal normalizada en Europa

COMPARTIR

La normativa española es, en lo referido a la Prisión Permanente Revisable, de las más estrictas de Europa. De hecho, los 25 años de cumplimiento de condena mínimos para acceder a una revisión de la pena son los que fija el Estatuto de Roma. Sólo Italia, donde el tiempo entre rejas ha de ser al menos de 26 años, supera a España.

Se trata de una figura penal que está muy extendida en los países de nuestro entorno y, a excepción de Portugal, todos los países de la UE contemplan la prisión permanente revisable en sus Códigos Penales. Eso sí, cada país regula el tiempo mínimo de condena que ha de cumplir un preso para que se le revise la pena y algunos, como Bélgica o Francia, diferencian según los delitos cometidos o las penas acumuladas, fijando diferentes tramos para ello.

Tras Italia y España se situaría Reino Unido, donde, si bien es un juez el que tiene la última palabra, el reo ha de haber cumplido un mínimo de 20 años para solicitar la libertad condicional. En Grecia, mientras, también han de pasar dos décadas para que un preso tenga esta posibilidad. Y siempre, además, cumpliendo una serie de requisitos como buena conducta. Por su parte, Francia marca tres mínimos según el delito (18, 22 y 33 años), mientras que en Bélgica se reducen a dos (13 y 23).

Lo más habitual en la UE es que sean 15 los años encarcelado antes de solicitar la revisión, como ocurre en Alemania, Austria, Luxemburgo y Suiza, mientras que en Dinamarca y Finlandia se reduce hasta los 12 años. Suecia es de los países que menos tiempo requiere entre rejas para este beneficio, y únicamente exige haber cumplido 10 años. Fuera de la UE, por ejemplo, Noruega establece, según la figura penal, 21 o 30 años.

Y también hay ciertas diferencias en cuanto a los delitos a los que va aparejada la Prisión Permanente Revisable. De los 13 que se incluyen en España se pasa a los 19 de Italia, los 20 de Alemania o los 26 de Francia.