“Han encontrado muchos cuerpos en el río, pero la Policía no cree que esté mi hermana”

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“Desdesperados”. Es la primera palabra que pronuncia Tamara Salazar cada vez que se le pregunta cómo están ellos y su familia. Tras un mes buscando el cuerpo de su hermana Nathaly, la Policía no solo no lo ha hallado sino que desconfía ahora de la versión contada por los dos detenidos por su muerte y han tenido que volver al punto de inicio de la investigación. Los dos sospechosos contaron en la vista en la que se cretó para ellos prisión provisional que se deshicieron del cuerpo de la española en un río pero, tras semanas buscándolo, la hipótesis que sigue la Policía ahora apunta a que no contaron la realidad sobre lo ocurrido aquel 2 de enero.

“El capitán general nos dijo que es imposible que esté en el río, encontraron muchos cuerpos en la malla que hay en la presa, pero no creen que esté ahí mi hermana”, explica Tamara al otro lado del teléfono desde Valencia, su lugar de residencia. Los últimos operativos de búsqueda se centran ahora en la montaña que hay cerca del lugar donde Nathaly Salazar tuvo el presunto accidente en el que perdió la vida.

Los dos detenidos, Jainor Huilca, de 19 años, y Luzgardo Pillco, de 21 años, contaron a la Policía que la joven sufrió un accidente al tirarse por la tirolina. Según explicaron, uno de ellos chocó contra ella. “Nunca comprobaron si tenía pulso, no la llevaron al hospital, donde podrían haberla atendido si seguía con vida”, se lamenta Tamara.

“Nada concuerda en sus declaraciones”, insiste. La hipótesis de las investigaciones se centra ahora en que escondieron el cuerpo y volvieron de noche para enterrarlo en la zona. “Una familia vio a mi hermana a las 13 horas, justo antes del accidente, y a ellos dos los vieron en el pueblo tres horas después“. Luego se pierde la pista sobre lo que hicieron.

Cada vez son menores los esfuerzos para hallar el cuerpo de la joven. “El tiempo juega en nuestra en nuestra contra y poco a poco hemos ido perdiendo el respaldo de las instituciones peruanas para poder seguir buscando a Nathaly”, explica. Los operativos de búsqueda los componen voluntarios principalmente y son los padres de esta valenciana, que se desplazaron hace un mes al país, los que costean el traslado y comida de los voluntarios de organizaciones como la Cruz Roja que colaboran en la búsqueda del cuerpo de su hermana.

Los padres de la joven han denunciado además haber sido víctimas “de extorsión” y han ofrecido una recompensa para quien otorgue “una pista o información fiable”. La familia afirma que solo dará la recompensa cuando comprueben la pista o la información que se les proporcione, porque varias personas se han puesto en contacto con ellos para decirles que saben dónde está Nathaly, e incluso les han llegado a decir que se encuentra enterrada.

 Alejandra Ayala (i) y Marcelo Salazar (d), padres de Nathaly Salazar, en su llegada a Perú. (EFE)

“Hemos sido víctimas de extorsión”, denuncian, y han exigido a la compañía de telecomunicaciones Claro que les proporcione la última localización del teléfono móvil de la joven para tratar de resolver el misterio de su muerte.