Los candidatos del PSOE que vayan a primarias serán suspendidos de sus cargos

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Con el nuevo reglamento del PSOE en la mano, Susana Díaz no podría haber compatibilizado su cargo de baronesa regional del partido y aspirante a la secretaría general a nivel federal. Habría sido suspendida automáticamente de su cargo, y lo habría recuperado pasadas las primarias.

Es una de las normas que contiene el texto que este lunes aprobó el plenario de la ejecutiva de Pedro Sánchez y que el sábado ratificará el comité federal, previa consulta, esta misma tarde, con los secretarios de Organización regionales. El reglamento de desarrollo de los estatutos consagra los mecanismos de participación de la militancia —primarias, consultas a las bases, derecho a la iniciativa política de los afiliados— y refuerza el poder de la dirección federal, y aborda otras cuestiones como un código de buenas prácticas en redes sociales o la limitación de mandatos. Un secretario general, por ejemplo, podrá mantener su cargo un total de tres mandatos —cada uno se compone de cuatro años—, pero han de ser consecutivos. Es decir, que en el caso de Sánchez no cuentan los meses en los que estuvo fuera del poder y fue reemplazado por la gestora de Javier Fernández. De modo que estatutariamente el líder madrileño está aún en su primer año de su primer mandato.

[Consulta aquí en PDF los principales cambios reglamentarios del PSOE]

El reglamento de primarias, de 558 artículos —y redactado desde la Secretaría de Organización, con el concurso indispensable del jurista designado por Ferraz, Félix Bolaños—, contiene importantes cambios en la vida interna del PSOE. Y uno de ellos es precisamente la separación temporal del cargo orgánico para aquellos que compitan en primarias internas (para ocupar puestos de mando orgánicos) o institucionales (para ser presidente del Gobierno, o jefe de un Ejecutivo autonómico, o alcalde…). Un ‘privilegio’ al que no renunciaban los líderes en los últimos años. Susana Díaz no abandonó su cargo de jefa del PSOE andaluz cuando concurrió contra Sánchez en 2017, pero tampoco cuando optó a revalidar su puesto en el proceso autonómico posterior. Tampoco abandonaron temporalmente sus cargos Ximo Puig en Valencia, Guillermo Fernández Vara en Extremadura, Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha, Francina Armengol en Baleares o Javier Lambán en Aragón cuando se presentaron a las primarias regionales.

A partir de ahora, eso cambia. Los candidatos serán suspendidos de su cargo orgánico cuando se presenten a todo proceso de primarias (internas o externas). Lo que deberán abandonar temporalmente, solo, es su puesto dentro del partido, no el institucional. Es decir, que siguiendo el ejemplo de Díaz, ella misma tendría que haber renunciado como jefa del PSOE-A, pero habría podido mantener su cargo como presidenta de la Junta de Andalucia.

El cargo queda suspendido en el momento es que es confirmado como candidato —una vez que haya superado la prueba de los avales, ahora mucho más sencilla—. A partir de ese momento, le reemplaza el siguiente en el escalafón que, en el caso de Sánchez, sería la vicesecretaria general, Adriana Lastra. En otras ocasiones será directamente el responsable de Organización. El afectado recuperaría su cargo una vez cerrado el proceso de primarias y proclamado el vencedor.

No solo por “imagen”

Fue José Luis Ábalos, el secretario de Organización federal, el encargado de desgranar las novedades del reglamento, ya avanzadas en parte por este periódico. El responsable del aparato explicó que la separación de los aspirantes de sus cargos obedecía a una cuestión de “imagen”, sí, pero no solo. Se pretende generar “cultura de la imparcialidad, objetividad, la igualdad de oportunidades… que los cargos superiores no manifiesten adhesiones a los candidatos de niveles inferiores…”, contó.

El texto también establece que un secretario general, de cualquier nivel, puede mantenerse en el mismo cargo orgánico o institucional un máximo de tres mandatos consecutivos. Se entiende que un mandato se ha cumplido cuando han transcurrido dos terceras partes del tiempo para el que fue elegido. De este modo, dado que Sánchez arrancó su segundo periodo en el poder en junio de 2017, podría estar, teóricamente, hasta 2029 como jefe del PSOE en la oposición. Pero, lógicamente, las reglas no le afectan únicamente a él. Dado que el reglamento se aprueba el sábado por el comité federal y no tiene efectos retroactivos, el reloj comenzará a contar a partir de ahora. Es decir, que todos están en el momento cero. Para Díaz, secretaria general del PSOE-A desde noviembre de 2014, también sería este su primer mandato. O para Puig, o para Page. Para cualquiera.

José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE, durante su rueda de prensa en Ferraz de este 12 de febrero. (Borja Puig | PSOE)

No obstante, podrá haber excepciones si un militante quiere optar por cuarta vez al mismo cargo institucional (diputado, concejal, juntero…), a las que tendrá que dar el visto bueno la dirección superior o, en su caso, Ferraz. Los jefes de Gobierno (nacional, autonómico o local) están salvados: no tendrán limitación de mandatos. Podrán ocupar el puesto institucional ejecutivo tanto como quieran y los ciudadanos le reelijan. Ya la disposición adicional tercera de los estatutos aprobados en junio, en el 39º Congreso Federal, se decía lo siguiente: “Ningún cargo orgánico ejecutivo podrá ser ocupado por la misma persona durante más de tres mandatos consecutivos, salvo en el caso de la secretaría general cuando su titular ejerza la Presidencia del Gobierno de España, la Presidencia del Gobierno de la respectiva Comunidad Autónoma, la Alcaldía o la Presidencia del Cabildos, Consells Insulares o Juntas Generales de su respectivo ámbito”. Redacción similar a la ya existente desde el 38º Congreso (2012), solo que en este caso el contador empieza a funcionar a partir del comité federal del próximo sábado.