Así será el nuevo Paseo de la Castellana: menos espacio para coches y más para peatones, ciclistas y autobuses

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FCO. PELAYO

Tráfico

El Gobierno municipal (Ahora Madrid) que lidera Manuela Carmena planea para la próxima legislatura una gran transformación del eje Norte-Sur de la capital, ese enorme bulevar que une Plaza de Castilla con la estación de Atocha y que comprende Paseo de la Castellana, Paseo de Recoletos y Paseo del Prado. El proyecto va en la línea de lo que hasta ahora ha sido la actuación del área de Desarrollo Urbano Sostenible: reducir el espacio al tráfico privado para dárselo a peatones, ciclistas y transporte público.

El informe, al que ha tenido acceso 20minutos, desvela las líneas maestras del proyecto municipal, como la reducción del tráfico privado a la mitad en la mayoría de los tramos, la creación de tramos exclusivos de carril bici y plataformas compartidas (zona de coexistencia entre peatón, bicicleta y coche limitada a 20 km/h), la ampliación de acercas, el incremento del arbolado y zonas verdes, la puesta en marcha de un carril reservado para una línea de autobús de alta capacidad (línea 27), la creación de nuevos itinerarios peatonales mediante la eliminación de las intersecciones entre bulevares o la transformación de glorietas como la de Neptuno en un nuevo espacios público transitable por los ciudadanos.

“El proyecto se podría aprobar antes de que acabase esta legislatura, pero la licitación, adjudicación y ejecución tendría que ser ya para la siguiente. No tenemos más tiempo”, explican fuentes municipales. “Si la Gran Vía ha sido el gran proyecto de la presente legislatura, la mejora del Paseo de la Castellana lo será de la que viene”, afirman las mismas fuentes, que explican que estas medidas mejorarán la calidad del aire. El documento divide el eje en cinco tramos y detalla las actuaciones concretas en cada uno de ellos.

Tramo 1 (Atocha-Cibeles)
El Ayuntamiento de Madrid proyecta reducir a dos carriles por sentido la circulación para el tráfico privado (ahora hay cuatro por sentido). Habría también una mejora en las conexiones peatonales entre los puntos de interés del tramo, como el Museo del Prado, Museo Thyssen, el Jardín Botánico o la glorieta Neptuno, que se transformaría en un nuevo espacio público transitable con zonas verdes. Ganaría igualmente protagonismo el transporte público con un carril reservado para una línea de bus de alta capacidad. Para los ciclistas, en el tramo entre Atocha y la Plaza de la Lealtad se haría un carril bici exclusivo de doble sentido en la zona lateral.

Tramo 2 (Cibeles-Colón)
Se daría continuidad a los itinerarios peatonales afectados por las intersecciones entre las calles Prim, Almirante-Recoletos y Bárbara de Braganza-Villanueva. Esto impedirá el paso del tráfico privado de este a oeste. Los carriles de circulación de vehículos privados se reducirían a tres por sentido (actualmente hay cinco en sentido norte y cuatro en sentido sur). Los peatones ganarán espacio con la ampliación de aceras en ambos sentidos. Los ciclistas dispondrían, en ambos sentidos, de una plataforma compartida con coches y peatones. Se da continuidad al carril reservado para una línea de alta capacidad de autobús.

Tramo 3 (Colón- Plaza San Juan de la cruz)
El informe divide este tramo en dos: Colón-Eduardo Dato y Eduardo Dato-San Juan de la Cruz. Los carriles dedicados al vehículo privado se reducirían a tres por sentido en las zonas de mayor capacidad (seis carriles en sentido norte y siete en sentido sur). De nuevo la bicicleta se integra en todo el tramo con la creación de la plataforma compartida. Las intersecciones de Ayala-Fernando el Santo, Zurbarán-Marqués de Villamayor, José Ortega y Gasset -Marqués de Riscal desaparecerían para mejorar la continuidad peatonal y del transporte público.


LA CLAVE: El tramo del Paseo de la Castellana entre Eduardo Dato y San Juan de la Cruz es uno de los que más sufrirá las restricciones al tráfico privado. Pasará de tener seis carriles de circulación en sentido norte y siete en sentido sur a contar con tres en ambos sentidos, uno de ellos compartido con bicicletas y peatones.

Tramo 4 (San Juan de la Cruz- Plaza de Lima)
El tramo entre San Juan de la Cruz y Nuevos Ministerios reduciría los carriles para el vehículo privado de ocho a cinco en sentido Plaza de Castilla. La bicicleta gana presencia en este tramo debido a la creación de un carril exclusivo para ciclistas hasta Paseo de la Habana (sentido norte) y desde Plaza de Lima hasta Azca (sentido sur).

Tramo 5 (Plaza de Lima-Plaza de Castilla)
Es el tramo del eje que sufre menos reducción de carriles de circulación para el tráfico privado: de cinco por sentido pasaría a cuatro. Se garantiza el acceso peatonal a monumentos y jardines de la zona de Plaza de Castilla gracias a la instalación de nuevos pasos de peatones. La plataforma compartida para ciclistas, peatones y coches se mantiene en todo el tramo.

Un tranvía sin raíles

El proyecto de implantación de una línea de autobús de alta capacidad en la zona central del todo el eje permitiría  transportar en menos tiempo casi el doble de pasajeros que una línea regular con el mismo recorrido. Sería como especie de tranvía”, señalan desde el Consistorio, que indican que en  Buenos Aires este sistema ya está implantado. «Esta línea priorizaría paradas y contaría también con una regulación semafórica especial», explican.