Un desafío de otra época

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Después de 503 partidos al frente del Real Madrid, Pablo Laso vuelve a la competición que considera que cambio el rumbo de la sección allá por el año 2012. La Copa del Rey ganada al Barcelona en el Palau Sant Jordi es tomada por el propio técnico como la base de todo lo que llegó después: doce títulos más, un estilo reconocible y alabado en toda Europa y la condición de aspirante a lo máximo en cualquier competición. Y en esta edición, superado el trago de la huelga, no iba a ser menos. El Madrid ha ganado las cuatro últimas Copas, cinco de las ultimas seis y busca un título que remite a hazañas que se contaban en las décadas de los 70 y los 80 del siglo pasado.

Y eso que el Madrid llega sin el jugador más decisivo de las últimas ediciones, Llull. Sigue recuperándose de la lesión que sufrió hace siete meses con la Selección y, para alegría de Laso, ya sólo le acompaña Kuzmic en la enfermería de Valdebebas. El resto del equipo está preparado para la pelea en un año en el que las lesiones han terminado hormigonando un grupo en el que varios jugadores han dado pasos al frente. Campazzo, Taylor, Rudy, Thompkins y Reyes han ejercido de escuderos de los que ahora son los dos jugadores más determinantes: Doncic y Tavares. El esloveno busca un hito que ya hicieron otros antes de emigrar a la NBA. Hace 17 años un tal Pau Gasol ganó la Copa y fue elegido Jugador Más Valioso del torneo. Luego también ganó la Liga. El torneo puede servir a Doncic para alimentar aún más su candidatura al número uno del «draft». En las últimas semanas no ha estado al nivel estratosférico con el que empezó la temporada. Aún así y con su obsesión con los árbitros sigue siendo único. Tavares ya sabe cómo juega el equipo y lo que se espera de él. Con sus 2,21, y a la espera de Ayón, es vital.

Al Madrid le espera en cuartos el Unicaja, la mejor defensa de la Liga. Los malagueños llegan a la Copa después de seis victorias seguidas y ya saben lo que es ganar a los blancos esta temporada. Lo hicieron en Málaga en la Euroliga y eran el rival que Laso y los suyos menos querían para empezar el torneo. La gran incógnita en Gran Canaria es el rendimiento del nuevo Barça de Pesic. Nunca los azulgrana habían llegado a la Copa con un balance de victorias/derrotas en la temporada del 50 por ciento. Está por ver cómo influye en los jugadores la salida de Sito Alonso. La victoria en el Palau ante el Bilbao la última jornada es una referencia pobre. Y, además, en el primer cruce se miden al Baskonia. Los dos partidos recientes que ha jugado el Barcelona con los de Vitoria marcaron y mucho lo que ha sucedido después en el Barça. Sito se planteó dimitir tras el repaso y casi remontada de la Euroliga. La humillación hace apenas diez días en la ACB provocó el cambio en el banquillo.